Sara sonrió sin importarle que la tomaran como loca, pero tenía tanto por qué sentirse feliz que no le interesó.
Los Crown adoraban a su hijo, los divertía con sus muecas y quejas porque uno de ellos lo molestaba, rodando con esa clase de situaciones de uno y otro. Miró a través de la ventana el jardín recordando la noche como esa, cuando llegó a esa casa.
Keyla iba a su lado, caminando a su lado, reiterando que jamás la dejaría sola, aún recordó cuando le propuso escapar, cuando movió los bar