Sara prácticamente fue arrastrada lejos de la celda, tenía los ojos hinchados y no se veía en buenas condiciones para pelear, pero no era tomada su opinión, a nadie de los que vitorearon el nombre de las dos mujeres que levantaron los brazos a modo de festejo por ese día.
La chica se veía decaída físicamente. Solo vio como alrededor de ellas estaban muchos de los hombres que con morbo veían a las tres que se enfrentarían en números desiguales, porque justo no era en ningún sentido, tampoco se d