CAPÍTULO 38. ¡OTRA VEZ, TÚ!
Al día siguiente, a tempranas horas, Amber salió de su auto y caminó por el estacionamiento, disfrutando del eco del chasquido de sus zapatillas de tacón. En cuanto cruzó la acristalada puerta, inhaló profundo al ver que se había concluido la remodelación de Foster Habitat, pues el lugar estaba muy deteriorado y mientras estaba internada, solicitó a Madison que la ayudara con aquellos cambios.
Los grandes cristales abrazando los muros, permitían que la luz natural inundara el espacio, creando u