CAPÍTULO 34. HECHA PEDAZOS
Días después.
Amber no pudo conciliar el sueño después de haber causado aquella tristeza en su hijo, cuando lo que más le preocupaba era su felicidad, desde que tuvo por primera vez entre sus brazos a su criatura, juró que nunca viviría una infancia como la de ella, y ahora, estaba siendo la causa de su tristeza.
Eso era algo con lo que no podía. Su corazón dolía al saber que Matías estaba sufriendo mucho. Aunque intentó concentrarse en sus diseños, no lo logró, cuando se dio cuenta, el atardec