Demetrius y Demian se levantaron y pagaron la cuenta, pronto alcanzaron a Russell.
—¡Espera! Deja el auto aquí, yo te llevaré a casa, está muy alterado, manejar así es peligroso.
—¡Debo rescatar a mi hija! —exclamó Russell—. ¡No entiendo que ha pasó!
—Iré detrás de ustedes —dijo Demian
Pronto fueron al auto y manejaron de prisa para ir a la mansión Hesmer.
Al llegar a la mansión Hesmer, Russell entró corriendo, Victoria estaba desesperada, llamó a la policía, ellos ya estaban en camino.
—¡