—¿Demetrius?
Demian dio un traspié
—¿Te sientes bien? —preguntó Alana con desconcierto ante su actitud.
—Sí, iré al auto por medicamento, vayan adentro.
Alana asintió, tomó las manos de las pequeñas y las llevó adentro, mientras les pidió que no comieran chocolates.
Demian aprovechó que ellas se fueron y salió de ahí a toda prisa.
Corrió y se metió en su coche en el asiento de copiloto.
—¿Qué ha pasado? ¿Te han pillado? —exclamó Aisha
—Vámonos de aquí —dijo él, y la chica encendió el aut