Mundo ficciónIniciar sesiónEscuchar que me llame “señor Navarro” está empezando a resultarme un poco molesto. Así que no pierdo la oportunidad para corregirla.
—¿De verdad seguirás llamándome de usted? ¡Vamos, que somos vecinos! — trato de hacerla sonreír, pero ella se queda seria como una estatua — Por lo menos fuera de la oficina, llámame por mi nombre, eso me haría sentir mucho más cómodo, para ser







