Mundo de ficçãoIniciar sessão—Señorita Báez, la esperan en la sala de juntas — me informa Ruth parada en la puerta.
—Gracias, Ruth. Ya voy.
Estoy terminando de redactar un correo y sé que voy dos minutos tarde para la reunión que han convocado hoy con los socios y corporativos, pero era algo que no podía dejar a medias. Debo decir que me sorprendió a mí y a todos que un viernes al final de la tarde, Andrés nos convocara a todos los de







