CAPÍTULO 87: EL DEMONIO REVELA SU LADO MÁS VULNERABLE
Nos despedimos con un abrazo, y cuando vuelvo a casa, Hyun-Soo ya está allí, su rostro muestra los signos de un día largo y estresante.
—¿Cómo te fue? —pregunto, tratando de mantener el tono ligero.
—Ha sido un día difícil, pero he hecho algunos progresos. La junta del hospital está dividida, pero algunos miembros aún me apoyan.
Nos sentamos juntos en el sofá, con Daniel jugando en el suelo cerca de nosotros. Hyun-Soo me toma la mano. Aunque