Mundo ficciónIniciar sesiónEl murmullo de la élite me quemó los oídos. Mi mandíbula se tensó con tal fuerza que sentí que mis dientes se romperían. Max estaba mintiendo para salvar el poco orgullo que le quedaba mientras se desangraba en el suelo; conocía de memoria la lascivia de ese imbécil y sabía perfectamente que había intentado tomar por la fuerza lo que solo me pertenecía a mí. Quise sacar mi arma







