Así, entre medio de arrumacos, abrazos y besos los días de Sylvie y Ilhan se van pasando. Han regresado a la ciudad otra vez y mientras Ilhan se preocupa de sus negocios, Sylvie se ha encargado de apoyar a Renée en su negocio, ayudándola a mejorar el invernadero en donde las plantas y las flores se están cultivando.
Varias de las plantas medicinales que Renée plantó hace ya varios meses están listos para comenzar a sacar esquejes y poder expandir un poco más las plantaciones que tiene de ellas