Los meses se van pasando rápido, Sylvie se refugió dos meses en la viña, a donde Ilhan la siguió un par de fines de semana, pero cada uno en su propio cuarto. Pasaron su primer año de matrimonio encerrados viendo películas, otra vez cada uno en su cuarto, porque no querían que algo más pasara.
Pero sobre todo porque Sylvie había puesto una barrera cargada de silencio, miradas evasivas y sonrisas forzadas que a Ilhan no le pasan desapercibidas.
La tensión entre esos dos se ha vuelto tan dura, qu