Dannia al llegar a casa se encontró a su padre llorando, se sentía tan culpable de la situación de su hija de debido que, en un momento desesperado por ayudarla, confrontó a Bruno exigiendo detener esta oleada de acoso, cosa que terminó con su Dannia acurrucada en un rincón de su consultorio llena de miedo.
—Es que todo esto es mi culpa hija, quise protegerte y no lo logré, empeoré las cosas.
Con lágrimas en sus ojos, Dannia lo abrazó, esto no tenía que ver con él, estaba segura que de no habe