Elena.
Fue un poco bochornoso y molesto de tener que volver a practicar mis clases de modales pero este idiota cree que salí de debajo de un piedra tuve una muy buena educación y me dio gusto poder mostrársela, al estar unos minutos a solas con Eduardo lo escucho reír un poco.
-¿ Cuál es la gracia Eduardo ?
-No recordaba que tuvieras tanto recato y modales tan finos.
Escucho su tono burlón y se muy bien que tiene un sentido de humor muy retorcido.
-No me molestes.
Le doy una sonrisa corta antes de que vuelva a entrar el duque, al decir lo del contrato se molesta pero como se le ocurre que daré mi servicio y mi tiempo gratis, se ve un poco molesto y ahí es cuando Eduardo entra en su papel.
-Duque la señorita Carlota es una dama de un alto valor y no da su tiempo gratis no importa cuál sea la cuestión esta visita fue de cortesía pero como lo dice aquí en este documento usted debe de pagarle a la dama en cuestión por su servicio.
Eduardo pone sobre la mesa el contrato qué estuve escribie