Elena.
En verdad no sé que contestarle a Víctor, mi cuerpo se ha llenado de pánico y miedo lo único que se me ocurre es levantarme de la silla y salir corriendo pero no puedo hacerlo mis piernas se niegan a obedecerme y no puedo dejar de ver a Víctor que me está viendo fijamente como si fuera un pequeño niño pidiendo un dulce, necesito que alguien me saque de esto lo más rápido que pueda, la puerta del salón es empujada llamando la atención de todos y al ver de quién se trata me sorprende mucho