cap 3

Víctor.

Me quedo para escuchar la conversación entre ellos dos pero no hablan de nada tan importante pero ella no lo deja de ver con esa atención como si fuera lo mas importante en su vida es ridículo que una mujer admire un novato yo tengo más años que él en combate, he asistido en varias guerras, tengo una condecoración y nombramiento real cómo no me pregunta nada a mí, es frustrante, decido alejarme de ellos y buscar algo más en que entretenerme pero este lugar no tiene nada nuevo, solo hombres y mujeres hablan entre ellos y me percato de que algunos tienen la osadía de retirarse a lugares más privados, este tipo de fiesta solo saca lo peor de todos, veo a Carlota pasar frente de mí sin percatarse de que estoy ahí parado, se dirige a un balcón abierto sola, tan pronto se aburrió de mí subordinado, por pura intriga me acerco a ella.

-Disculpe señorita Carlota ¿ Dónde está mi compañero ?

-A, su joven amigo, esta en al salón en compañía de otra señorita.

-Tan pronto se aburrió de usted.

Creo que fue muy brusco con esas palabras miro cómo claramente mis palabras la pusieron triste.

-Creo que sí, al parecer no fui de su agrado o tal vez no soy tan bonita para él.

Me sorprende bastante al enterarme de que mi subordinado soltó a una mujer tan bella, ella genuinamente parecía interesada en él supongo que no es de su interés pero es triste que por un desaire una mujer tan linda se vea tan triste, su vos sonó muy melancólica como si estuviera a punto de llorar creo que no debía haber dicho eso, intento pensar en otra cosa para cambiar el tema.

-Es un bonito jardín, no lo cree.

-Si, tiene rosas muy hermosas.

-¿ Le gustan las rosas señorita ?

-Claro, a qué mujer no le gustan las flores somos parecidas son delicadas con agradable aroma pero con belleza efímera y muchas de nosotras nos marchitamos solas en los jardines.

-No diga eso señorita usted se ve que es una joven educada y muy hermosa.

-Tal vez lo sea pero por alguna razón sigo estando soltera no encuentro pareja ni siquiera un soldado se interesó en mí.

Carlota me mira fijamente con esos hermosos ojos azules, mi vista baja en contra de mi voluntad a su escote pero rápidamente subo la mirada, qué estoy pensando esta es una falta de respeto, Carlota me sigue viendo fijamente pero me percato que por unos instantes su mirada baja a mi boca para volver a subir a mis ojos, Carlota se acerca un poco a mi y parece que mi cuerpo reacciona por cuenta propia me acerco más a ella y acaricio su mejilla, que estoy haciéndo debe de ser el vino que está haciendo estragos en mi mente debo de alejarme de ella y salir de este lugar antes de que cometa una estupidez pero antes de que me alejen Carlota coloca su mano sobre la mía y me da una dulce y tierna sonrisa que termina bajando totalmente mis defensas, me acerco lentamente a sus labios los cuales puedo besar, siento un escalofrío que recorre mi cuerpo, sé que lo que estoy haciendo es indecente pero algo en ella mi incita o serán los tragos de alcohol antes de que pueda pensar claramente hemos entrado a un balcón privado donde es más que obvio lo que hacemos, sus caricias son dulces, sus besos ardientes, jamás había estado con una mujer ella parece ser una experta en lo que hace. No recuerdo en que momento me quedé dormido pero al despertar sigo en este balcón a medio vestir, siento un dolor intenso en la cabeza.

-Cuánto vino bebí anoche.

Me froto la cabeza con frustración y recuerdo mi encuentro con esa mujer rubia, cómo pude caer tan bajo soy un estúpido solo espero que nadie se entere de lo que hice si esto llega a oídos de mi padre me condenará, me visto y salgo del balcón con prisa algunas sirvientas se me quedan viendo pero no les presto atención, salgo del lugar y tomo mi caballo para regresar a casa pero al entrar me encuentro a mi padre en la puerta qué me mira con molestia.

-¿ Acabes de llegar y oliendo a alcohol ? Qué vergüenza sabes muy bien que siempre debes de dar el ejemplo a los demás y mantener en alto el nombre de la familia.

-Ya lo se padre solo fue esta ves.

-Eso es más que suficiente además ya te deje algunos informes sobre algunas señoritas qué son adecuadas para que te comprometas.

-Padre todavía soy joven para eso.

-Tu juventud no durará para siempre así que deja de esquivar tus responsabilidades y ya casate esta familia necesita un heredero.

Paso de largo a mi padre para poder darme un baño y relajarme ya que tengo que tengo que ir al campo de entrenamiento pero la imagen de esa mujer no sale de mi mente como diablos me dejé influenciar por esa mujer aunque recordando todo lo que pasó siento como las mejillas me arden por la vergüenza no volveré a tomar en lo que me queda de vida.

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