La reacción repentina e inexplicable de Anel me desconcertó, no supe cómo actuar ni que decirle. Solo permanecí observante por breves segundos. Me quedé allí parado de frente de a ella, pensando que tal actitud pudiera ser el resultado de algún recuerdo que de pronto llegó a su memoria, me paralicé, esperé su reacción a lo que imaginé pudiera venir. El miedo reflejado en su mirada, en la expresión de su rostro, no me dio lugar a duda de que era un recuerdo, y no cualquier recuerdo, sino aquel q