Calista
Nuestra estadía en la cabaña fue de lejos algo "bueno" , Aetos se mantuvo ausente y casi nunca se mantuvo a mi lado, no insistí con mi presencia y sólo lo dejé ser entendiendo perfectamente que necesitaba su tiempo a solas. No era fácil lidiar con la muerte de tu padre, resignarte a que nunca volverás a tenerlo cerca, escuchar su voz y recibir sus actos de amor por muchos años que pasaran no era algo que superabas y menos de la forma en que él lo perdió.
Mi corazón se fracturaba en peda