Calista
Subimos al tercer piso y las invité a acomodarse en la sala, Dyste y Adrianne tomaron asiento en los sofás pero Cyrilla y Dasha exploraron todo, saliendo al balcón viendo maravilladas el increíble jardín que se apreciaba desde aquí.
—Es hermoso —comentó Cyrilla —imagino lo mucho que te ha de gustar pasar tiempo aquí.
—Hasta ayer lo hice —contesté acercándome a ellas —pero aún no lo logro adaptarme, me siento extraña y fuera de lugar.
—Es normal, a penas llevas unos días aquí.
—Si, pe