Calista
Guardé silencio sin poder apartar la mirada de aquella mujer haciendo memoria de donde la había visto antes, no podía dejar de ver aquel abultado vientre y preguntarme cómo había hecho para hacerlo crecer o si realmente estaba embarazada.
—Interesante —solté después de lo que parecieron minutos —¿cuántos meses tienes, Olvia?
—Cinco meses, él y yo jamás dejamos de frecuentarnos. Ni siquiera cuando se casó con ustedes, han sido muchos años de nuestra relación y alguien que apareció de