Capítulo 115.- Una llamada.
En la mansión Villanueva todo se había vuelto sombrío y frío, la ausencia del pequeño Damián, la luz de la casa se hacía notar con cada segundo que pasaba.
Emilia ya no quería comer, solo estaba pendiente de lo que sucedía fuera de la ventana, específicamente, la ventana que daba en dirección al camino que llegaba de la entrada de la barda frontal, deseaba ser la primera en ver que su hermano había regresado y poder abrazarlo para no soltarlo jamás.
— Él va a regresar, tiene que regresar— Susu