Hardin Holloway
— Acababa de llegar del trabajo. Abrí la puerta de mi apartamento, e inmediatamente aquel olor casero invadió mis fosas nasales. Rápidamente, mi pecho comenzó a quemar. Aquella sensación de hogar acogedor no sucedía desde que mi madre había muerto cuando yo aún tenía 9 años de edad.
— Mis pies parecían congelados en aquella sala, pero luego pude volver a andar. Yo conseguía escuchar cada sonido de las ollas en la cocina, y los ruidos de mis zapatos contra el suelo. Era como si t