cosas absurdas sobre mí.
Livy Clark
Mis ojos aún volvían siempre hacia aquel hombre, abrazando a aquellas mujeres exhibidas. ¿Qué quería Hardin, al fin y al cabo? Se declaraba a mí una noche y, al día siguiente, estaba con otras mujeres. ¿Acaso durmió con ellas?
Rodeaba una mesa de comida, sosteniendo un plato indiscretamente y sin ningún tipo de educación. Lo mantenía vigilado y no conseguía comer absolutamente nada. Resulta que aquellas risas llamaban mi atención.
Pero mi corazón palpitó, tan acelerado y disparado, c