No te vayas demasiado tarde.
Hardin Holloway
El almuerzo había salido mejor de lo esperado. La señorita Clarke podía ser considerada un genio por hacerme ganar mucho más de lo previsto, pero ni siquiera mi admiración hacía que olvidara aquella pesadilla grotesca.
Imaginar que la besaría parecía el pensamiento más ridículo que jamás había pasado por mi cabeza.
Estaba inquieto desde que eso había ocurrido, y aún me preguntaba por qué había soñado con semejante absurdo. Tal vez la falta de sueño tuviera algún tipo de influenc