No entiendo mucho de lo que está escrito aquí.
Hardin
La gente me miraba como si estuviera al lado de un bicho raro, y me sentí muy avergonzada por ello. Caminé junto a ella y me senté en una mesa reservada para seis personas.
La señorita Clarke intentaba mantener la postura, aunque siempre se le notaba un poco jorobada al mantener los hombros caídos. Le acerqué una silla, pero ella se sentó en otra, totalmente ajena a mi gesto. Odio ser un caballero con la gente que no presta atención. Puse los ojos en blanco, aun con la maldita silla abie