Rogando por tu amor. Capítulo dieciocho
|Capítulo 18|
|Andrew|
Tenía a Aria encima de mí en el sofá, su cuerpo relajado contra el mío, y hacía como media hora que había dejado de moverse. Observé su respiración pausada, el leve subir y bajar de su pecho, y supe que se había dormido.
El peso de ella era reconfortante al principio, pero ahora mi cuerpo se sentía muy caliente, como si una fiebre repentina me hubiera invadido. No controlaba mis latidos; el corazón me martilleaba en el pecho con un ritmo desbocado que resonaba en mis oído