El mediodía llegó luego del caos de la noche anterior.
Amanda ya estaba vestida, maquillada con discreción, el cabello suelto cayendo sobre los hombros.
Sabía que pronto conocería al abogado que Eric prometió, esperaba que fuese bueno, una defensa decente contra los Rodríguez.
Y aunque seguía molesta consigo misma por lo ocurrido la noche anterior, no pensaba volver a cometer el error de enfrentarlo de nuevo.
Seguiría el plan más conveniente para ella, no desatar la ira de Eric y demostrarle qu