Amelie despertó muy emocionada, era un gran día, una gran fecha, el cumpleaños de Kyra. Siempre lo celebraron con un pequeño pastel con su abuela, las tres en su apartamento. Pero ahora todo era distinto.
Estaban en una gran mansión y su hermana esperaba al cachorro del Alfa, merecía una fiesta.
Fue en búsqueda de Benjamín, ya que era el único que podía ayudarla.
—Buenos días —saludó al Doctor, quien estaba a punto de irse a la ciudad.
—Hola Amelie, buenos días.
—Necesito un favor. Hoy es el c