-no debiste decir eso – me dijo angel apenas salimos de la oficina de m padre, sabia que no podía decir nada pero no podía seguir aguantando aquello ¿Cómo ese hombre era tan descarado? ¿Cómo era que no podía tener vergüenza? Seguía mintiendo una y otra vez.- te pedi que no dijeras nada que solo miraras- me reprimió una vez mas.
Suspire.
-¿crees que no lo se?-le pregunte – claro que lo se, lo se pero no podía seguir callando, el seguían mintiendo como un maldito mitómano- le dije
De camino al au