Mundo ficciónIniciar sesiónAbrí los ojos y lo primero que vi fueron aquellos hermosos ojos mirándome fijamente, me sentí avergonzada así que me cubrí con la cobija.
Si risa no tardó en aparecer.
- Buenos días mi hermosa y embarazada bella durmiente- Me dijo con algo se gracias
-Buenos dias- Me quite la cobija del rostro -¿que haces aquí?- Pregunte- Pensé que ya te habías ido
- Te molesta este aquí







