Capítulo 27

Abrí los ojos y lo primero que vi fueron aquellos hermosos ojos mirándome fijamente, me sentí avergonzada así que me cubrí con la cobija.

Si risa no tardó en aparecer.

- Buenos días mi hermosa y embarazada bella durmiente- Me dijo con algo se gracias 

-Buenos dias- Me quite la cobija del rostro -¿que haces aquí?- Pregunte- Pensé que ya te habías ido 

- Te molesta este aquí

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