Punto de vista de Gemmy
A la mañana siguiente, desperté lentamente con la luz del sol que bañaba el suelo de la habitación.
Durante unos segundos, aún adormilada, me quedé mirando al frente sin moverme del todo.
Entonces, mi mirada se dirigió al otro extremo de la habitación…
Y me quedé completamente paralizada.
Había un maniquí de pie junto al gran espejo.
Sobre él descansaba un vestido.
Un vestido rojo.
No solo rojo.
Un carmesí intenso y profundo, de esos que parecían tan car