Punto de vista de Gemmy
El baño permaneció empañado mucho después de que me sumergí en el agua caliente.
Incluso mientras me lavaba, mi mente volvía una y otra vez al dormitorio, a ese vestido rojo que permanecía junto al espejo, como una peligrosa promesa que aguardaba pacientemente la llegada de la noche.
Cada detalle seguía presente en mi cabeza, desde la tela brillante hasta la abertura que subía descaradamente por el muslo, y cuanto más pensaba en él, más nerviosismo sentía.
Odiaba