Maximiliano Petrova
Llegamos a la casa aproximadamente a las 10 de la noche había sido un día duro para Lara intenté llevarla directamente al cuarto para que pudiese acostarse pero ella negó con la cabeza y siguió caminando directamente al cuarto de los gemelos.
Ambos esperamos ver a los gemelos dormidos por la hora pero en su lugar estaban llorando cada uno intentando ser consolado por su niñera.
Al escuchar la puerta ambos miraron y al ver a su madre dejaron de llorar escriando los b