Cuando el auto se detiene frente a la mansión Kaya me siento nerviosa. Rolan me da un momento, sabe que después de como su madre me recibió la primera vez, estoy en duda de ingresar. Aunque en esta vez sí esperan mi presencia, al menos eso fue lo que me dijo Rolan. Y yo creo en él, porque jamás me llevaría a un lugar sabiendo que no soy bienvenida.
Mi mirada está puesta en la mansión, de la cual rebota un alto volumen de la música. La mano de Rolan cae sobre la mía. Mi cuerpo reacciona a su toq