POV: Cristina Sousa
El otoño en Nueva York era implacable, pero la lluvia de aquella noche parecía tener la intención de ahogar a la ciudad entera.
Las gruesas gotas azotaban los cristales dobles de las ventanas de la mansión, un sonido constante y melancólico. Habían pasado tres meses, y las paredes que antes me asfixiaban ahora se habían convertido en mi capullo. Todavía no tenía permiso para cruzar las puertas, pero Lewis había aflojado la correa dentro de la casa. Ya no necesitaba quedarm