—Janeth —Nicole extendió la mano para apretarla—. No pasa nada. No va a pasar nada. Vas a llegar a casa. Te lo prometo.
Respirando profundamente, Janeth puso la marcha atrás y salió de la calzada. Siguiendo las indicaciones de Nicole, llegaron al servicio de aparcacoches frente al edificio sin nombre en media hora.
—Este lugar es enorme.
—Es un spa de servicio completo. Tiene de todo.
—Nikki… —Un joven que hacía de aparcacoches le abrió la puerta, Janeth salió y rodeó el coche—. No quiero e