Algo me decía que no debía tomar esto a la ligera. La mente me repetía todas las veces que había decidido precipitadamente y eso me había llevado a más problemas. Pero, mi mano no dejaba de escribir sobre la hoja en blanco que comenzaba a tener letras sobre ella.
Con tantas cosas en mente, solo pude escribir la primero condición que me resultó importante:
— No debes secuestrar, dejar en una prisión costosa o imponer cualquier situación en la que la libertad de Kim Morgan sea vulnerada.
Alessandr