Horas después.
Estoy a punto de volverme loca y no precisamente de una forma placentera. Tanta información, está por fundir mi cerebro y no es por dramatizar. Tengo toda una habitación llena de documentos valiosos que nadie más puede leer excepto Alessandro y yo.
— ¿Por qué tienen tanto dinero?
— Pensé que te gustaría saber que tienes un marido tan poderoso.
— No si me toca hacerme cargo de todos sus posibles problemas administrativos. — murmuro frustrada.
— Bueno, tener varias empresas en vari