Gabriela sonreía al ver la transmisión en vivo, su hijo iba a viajar pronto y necesitaba recordarle al mundo que era un hombre casado y lo más importante: enamorado. Ese era el mensaje que quería dar y lo estaba viendo.
— Cariño, los adultos tendremos que cenar un poco tarde. Creo que lo mejor es que cenes aquí, pequeño — le dice a su nieto.
Por otra parte, Alessandro sonreía al ver a los paparazis, mientras Kim intenta huir al ver el agarre posesivo de su esposo. Pero, él no se lo permite.
— C