Los chicos a los que tanto les había costado reconocer sus sentimientos, se besaban con amor, después de haber visto ser lastimados y tener miedo por haber visto morir al otro. Ese miedo, les hacía perder el miedo a ser demasiado directos y por ello, se habían besado hasta que su cuerpo, se calentó demasiado.
A regañadientes, Kim se alejó al saber que no era buena idea seguir y con cuidado, se cuidaban entre sí, mientras Gabriela y Lucía observaban desde la puerta. Se veía tan increíble la esce