El viaje ocurre en silencio cuando llegamos a Irlanda y yo respiro profundo, sintiéndome feliz de llegar a la ciudad donde estuve secuestrada por los Delacroix, pero, ahora, ya no pueden tocarme.
Ahora era libre y eso, hacia que disfrutara del lugar, cosa que no hice en el pasado. Alessandro, toma mi mano y juntos, caminamos hacia el auto que nos lleva al lugar donde vamos a dejar al señor Bill desde ahora.
Habíamos intentado no divulgar esa información a la prensa. Pero, los flashes que nos di