El accidente había dejado varios muertos. En el auto, escasamente se podía ver a alguien con vida, Mientras Alessandro avanzaba a gran velocidad, acortando la distancia a diez minutos del accidente, los hombres que lo habían causado, celebraban el duro golpe que iban a informar a su jefe.
Ellos, llamaron al teléfono personal de su jefe que había quedado en el auto volcado. El ruido, era insistente mientras los hombres movían los últimos cuerpos del accidente.
— ¿Alguien tiene un teléfono? — pr