Podría decir que me alegra ver como todos bajan sus miradas ante la declaración de Augustus Javier, pero, no me da esa satisfacción, al recordar que el hombre que me defiende, es el mismo que actúa como loco sin avisar. Por lo que, no me dejo llevar de este pequeño segundo donde actúa como una persona cuerda — y posesiva—.
— ¿Estas bien, querida? — pregunta Augustus Javier y yo asiento mientras toma la mano con la que estaba ahorcando a la mujer y la limpia.
— Estoy bien.
— No debes ensuciarte l