Al leer la oración escrita en la pantalla de la TV todos comenzaron a entrar en un estado de desesperación. Era entendible que cada uno de ellos estuviera lleno de pánico y angustia al leer las palabras que formaban esas letras.
—¡Abre la m*****a puerta!— Chanel estaba golpeando la puerta con mucha desesperación y su rostro se tornaba rojizo de tanto gritar.
—¿Quién eres? ¡Da la cara!— Ray estaban observando por todos lados, —¿No te parece suficiente el haber revelado el secreto de cada uno de