—¿Cuánto falta para que salga el vuelo a la ciudad de Niza?— Preguntó Clarisse, mirando la enorme pantalla que mostraba los datos de los siguientes vuelos.
—Debe salir en una hora y media.
—Tengo hambre.— Dijo Clarisse y miro a Camila, —¿Tú tienes hambre, Camila?
—Tengo mucha hambre.
—¿Qué les parece si comemos algo mientras esperemos que salga el vuelo?
La propuesta le pareció sumamente excelente a madre e hija. Por lo tanto, se acercaron a una mini pastelería que tenía el logo de un delfín col