Sin más remedio debo asistir a la cena que organizó Marcello con su amante y aunque por un momento pensé que sería algo incómodo, la verdad es que el hombre resultó tener bastantes contactos para conseguir más clientes, por lo que la cena fue bastante amena al hablar sobre negocios.
Justo como Marcello me ordenó subimos al hotel y yo bajo unos pisos antes, donde me encuentro con mi amigo, quien me entrega mi llave y sube para encontrarse con su amante.
Me encierro en mi habitación y sin dejar d