Todo pasa tan rápido que no me doy cuenta en qué momento voy en la parte de atrás de la ambulancia, acompañando a mi jefe rumbo al hospital.
—¿A qué es alérgico? —me cuestiona una voz.
—Al… a…
—Por favor, señorita, es importante para nosotros que nos responda —musita uno de los paramédicos.
Levanto la mirada y observo al hombre que espera una respuesta de mi parte.
—E-es alérgico al maní —balbuceo con la voz entrecortada.
—¿Entonces comió maní?
—N-no lo sé, creo que sí. Tal vez por error