—Tengo que darte las gracias por estar presente Rodrigo.— Dijo Ariadne. Pero después señaló la puerta de salida, —Pero creo que ya es molesto de que te vayas.
—Ariadne... Al menos podemos hablar un par de minutos con respecto a tu...— Rodrigo señaló el vientre de ella, —A ese bebé que llevas en tu interior.
—No te preocupes por el bebé. Evidentemente yo puedo salir adelante por mi cuenta y si quieres ayudar, que sea bienvenida esa ayuda.— Aclaró ella, —Pero olvídate de que existe o que va a exi