La ansiedad comienza a apoderarse de todo mi cuerpo, pero no en el mal sentido, sino todo lo contrario. Siento la necesidad de comenzar el juego ya, tengo que saber hacia dónde nos llevará.
- Sabes que así no son nuestras reglas, tienes que darme las opciones primero
- Esas eran nuestras reglas cuando éramos pequeños, ya somos grandes, podemos asumir las consecuencias ¿no lo crees?
- No, las reglas son las reglas
- ¡Oh, vamos Ana! No seas una gallina –me dice sonriendo
- No pienso darte ve