Aura Welsh
Habían pasado cuatro meses desde que me entregue a Derek. Cuatro meses de pura felicidad, de volver a vivir.
Mi vida se podía decir que estaba siendo un cuento, pero no de hadas. Estaba viviendo la realidad, que para ser exactos era una mierda. No todo lo era, solo el hecho de estar alejada de mi familia, de mi trabajo.
Hoy mi preciosa niña cumpliría ya 28 semanas, mi vientre había crecido demasiado desde hace meses. Era muy inquieta, demasiado para ser realista.
Era todo felicid